La Casa

Casa Matilde - Historia

Una hermosa vivienda que vio la luz en la década de los setenta, desempeñó un papel crucial en la vida de Matilde Sánchez y Nilo Cea, dos individuos cuyo amor por la enseñanza los definió como auténticos maestros. A pesar de no tener descendencia propia, su compromiso con la educación fue inquebrantable, extendiéndose a la crianza y formación de varios de sus sobrinos, quienes encontraron refugio y guía en el cálido seno de su hogar durante muchos años.

Don Nilo, conocido afectuosamente por todos, se destacaba como un intelectual inquieto que se adentró profundamente en el estudio y la promoción de su lengua materna en una época en la que la cultura no oficial enfrentaba desafíos considerables. Este noble esfuerzo por preservar y difundir su idioma nativo no pasó desapercibido ante el régimen de la época, lo que resultó en problemas significativos para Don Nilo. A pesar de la suspensión temporal de su empleo y sueldo, utilizada como un advertencia, su voluntad permaneció firme e inquebrantable.

El legado de Don Nilo se extiende por diversos ámbitos, abarcando la escritura, la habilidad en la talla de madera, el arte del dibujo y conversaciones inolvidables que dejaron una huella imborrable en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Su contribución a la comunidad de Melide es tan profunda que el Concello De Melide decidió honrar su inmortalidad al nombrar una calle en su honor.

Además de la mencionada calle que lleva su nombre, parte de la valiosa obra de Don Nilo se encuentra en exposición en el Museo Terra De Melide, un tributo a su dedicación incansable por la cultura y el enriquecimiento de su entorno. La Casa Matilde, por su parte, sigue siendo un símbolo de amor, aprendizaje y acogida que perdura en el corazón de quienes fueron tocados por la generosidad y pasión de Matilde Sánchez y Don Nilo Cea.

  • Jardínes
  • Terraza
  • Parking gratis
  • WiFi gratis
  • Habitaciones familiares
  • Juegos de mesa / puzles
  • Calefacción
  • Cocina equipada
  • Baños con ducha